INVIERNO
EL INVIERNO: ¿UNA BUENA ÉPOCA PARA CONTEMPLAR EL JARDÍN? SEGUNDA PARTE
En esta segunda parte trataremos los otros jardines de la finca. Para empezar, veremos el pasillo que está debajo de la terraza principal y que dirige hacia la piscina:
De la segunda foto, el tronco pelado el extremo del cual no sale en la foto es una yuca y lo que está en la izquierda inferior es una hierba luisa que ahora está podada. Si lo vemos com más de detalle:
Tenemos un cardenche o Cylindropuntia imbricata, una opuntia nativa de Norteamérica y según algunas webs resistente hasta la zona 4 aunque me extraña un poco, también vemos algunas calas o Zantedeschia junto a un lampranthus rosa y otras cactáceas como Aloe saponaria y una Stapelia variegata. En la segunda foto, llama la atención un arctotis amarillo que se ha hecho enorme y que lo cogí de por ahí siendo muy pequeñito, también hay aunque no se vea Sedum palmeri, Sedum rubrotinctum, Sedum sediforme (nativo de las montañas), Sedum pachyphyllum y Graptopetalum paraguayense.
La primera foto es un detalle de un invernadero improvisado que da algo de protección a las plantas más delicadas durante los meses más fríos del año. Hay algunos cactus o crasas porque fuera muchas sucumben no tanto por el frío sino que por la elevada humedad ambiental que las pudre. En la de al lado, se aprecian más aeonios bastante más ramificados, unas cuantas Crassula tetragona que parecen resistir sin problemas al aire libre, una Euphorbia nativa que podé ya que ocupaba bastante, una de tantas clívias (Clivia x cyrtanthiflora) en este caso algo dañada por las heladas al estar en un sitio tan expuesto y una de las cuatro especies de opuntia que hay en la finca, Opuntia monacantha (las otras son el cardenche, la Opuntia microdasys y la chumbera).
Centrándonos en el pasillo que conduce a la piscina, vemos:
Al lado del fregadero hay una lavanda bastante grande (Lavandula dentata) y a continuación, junto a los pies de un árbol botella de Queensland (Brachychiton rupestris), hay una salvia común (Salvia officinalis). Detrás de ellas, hay un jazmín que compré el año pasado y una Duranta repens que he conseguido a partir de un esqueje que cogí de un parque de Malgrat de Mar. La verdad es que no me imaginaba que fuera tan resistente ya que ha pasado el invierno sin perder prácticamente ninguna hoja a pesar de que algunas webs dicen que es de zona 10. Al lado de ella tengo previsto poner una buganvillea a ver si es capaz de sobrevivir en esta zona y que ahora está pasando el invierno en mi casa de Badalona (Zona 10), junto a otras plantas sensibles al frío como la Plumeria sp., los H. rosa-sinensis y la planta de navidad.
Esta clívia tiene mejor pinta y está floreciendo gracias a que está debajo de un abeto y al lado vemos una rosa de Síria (Hibiscus syriacus) que decidí darle una forma más estilística. Debajo de él, hay hiedra del cabo (Senecio angulatus), Tradescantia pallida purpurea y al lado más hipeastrums y margaritas de canarias rojas (Argyranthemum frutescens), también hay blancas en otros lados. Al fondo, se ve una Whasingtonia algo crecidita.
Si continuamos por el pasillo nos encontramos con más prímulas y con jacintos, los cuales, ya empiezan a brotar al lado de un gran geranio con algunas flores rojas.
Como en otros lados, algunas plantas nos siguen mostrando sus delicadas flores en este tiempo:
La segunda foto corresponde a una planta nativa del centro de méxico y perteneciente a la misma familia que la dama de noche, aunque más resistente al frío y de hecho florece prácticamente durante todo el año menos puede ser que durante el verano. Se llama Cestrum fasciculatum "Newellii". En la siguiente foto se ve más de lejos.
También hay un pequeño limonero con algunos limones, unas hortensias podadas, algunos hipéricos, una Nepeta cataria podada y un milenrama de flores blancas (Achillea milleflorum). A partir de aquí ya empiezan las parras y todo lo que está debajo suyo se convierte en una zona de sombra durante el mes de verano para las plantas más delicadas a los intensos rayos de sol que hay durante los meses cálidos. Los pies que se ven en la foto corresponden a una parra moscatel que desafortuandamente murió, pero sirve para colgar algunos claveles de aire (Tillandsia aeranthos) y una maceta con algunas estapelias, cactus de navidad (Schlumbergera truncatus) y plantas rosario (Senecio rowleyanus) que están en flor.
El arriate derecho del pasillo es más ancho y permite cultivar más variedades de plantas. En él encontramos por ejemplo alelíes de color lila (Matthiola incana), Salvia microphylla, un cantueso (Lavandula stoechas), una polígala (Poligala myrtifolia), más geranios rojos, helecrisios (Helichrysium italicum), tomillo con olor a limón, hinojo marino (Crithmum maritimum), Asclepia tuberosa, una Kniphofia, entre otras y algunas plantas nativas tales como las estepas (Cistus sp.), más geranios silvestres, las cebollas embarazadas (Ornithogalum longibracteatum), celidonias (Chelidonium majus) y aguileñas azul-lila (Aquilegia vulgaris). También hay bulbosas como azucenas y Lilium de diferentes variedades, Crocosmia sp., glagiolos, Eucomis autumnalis, dalias, etc. Si continuamos por éste nos encontramos con más flores a pesar de estar en invierno, en este caso pertenecientes a las margaritas del Cabo (Osteospermum sp.). Las hay de color lila, blanco y naranja.
A continuación hay algunas rudas, rosales por supuesto, un crinum que me traje de unos huertos de Malgrat de Mar, una bola de nieve que todavía no ha florecido (Viburnum opulus), un pequeñito árbol de júpiter (Lagerstroemia indica), al lado del celindo (Philadelphus virginalis) hay unas cañas indicas que me traje de Jordania y que creo que son amarillas totales, santolina y también hay un floripondio (Brugmansia candida) que ahora es un pequeño tronco totalmente pelado. El problema con él es que normalmente cada año muere hasta las raíces por el frío y entonces nunca le da tiempo de florecer, siempre se queda como un pequeño palo de menos de medio metro. Finalmente, hay unas valerianas rojas nativas (Centranthus ruber), una verónica (Hebe sp.), unos cuantos ejemplares bastante guapos de tomatillos de Jerusalén (Solanum pseudocapsicum) y un Iberis sempervirens (el I. semperflorens está en el jardín y me lo traje de Montserrat). Cómo se ve, los iris de color amarillo y lila ya empiezan a crecer, junto con los tulipanes.
De vuelta al arriate izquierdo, después de pasar la Fatsia japonica, el Sedum spectabile y una begonia roja rodeada por orégano, nos encontramos con una dama de noche (Cestrum nocturnum) y unas clivias que han superado el invierno hasta ahora en perfecto estado. Esperemos que logren superar lo que queda igual de bien. Es más, una de estas clivias ya está empezando a echar flores. Al lado, tenemos otro limonero más grandes y con más limones que el anterior y bajo sus pies tenemos unos Nephrolepis cordifolia y una pequeñísima hepática (Hepatica nobilis) que me traje de Montserrat. Espero que cuando llegue la primavera se espavile y florezca. La dama de noche es el Cestrum más sensible al frío de los tres que hay: Cestrum fasciculatum y Cestrum parqui (en el arriate derecho).
En la primera foto volvemos a ver un rincón dedicado en su mayoría a plantas nativas de las zonas más frescas y húmedas de la finca, como varias especies de helechos (Polypodium sp., Dryopteris filix-mas y la otra especie muy común que ahora no me acuerdo) y aros, tal vez Arum italicum o Arum maculatum. Sin embargo, se encuentran rodeadas de Ciclámenes (Cyclamen persicum y Cyclamen hederifolium), una vinca (Vinca major), un Ficus pumila "variegata", dos fúcsias o pendientes de la reina, una calaminta también nativa, una Gaultheria mucronata, dos Ophiopogon japonicus y un Ophiopogon planiscapus. En el lado derecho, aunque no se vea, hay una camelia con bastanes capullos. Para acabar en la última foto, se ven las hojas bastantes bonitas de unos cólquicos (Colchium autummale) que me dio una mujer desde teruel, que echan después de dar unas hermosas flores rosas en otoño. También, se ve una begonia pequeña, la planta del incienso (Plectranthus coleoides) y dos especies de Kalanchoes, una de ellas Kalanchoe daigremontiana, ambas echando los capullos florales y que están protegidos del frío. Aunque no se vean, hay más hortensias y una peonia. El problema con esta última es que siempre echa unas cuantas hojas y ya está, supongo que para desarrollarse bien necesita bastante más frío y menos calor en verano. Pasa lo mismo con los dos arándanos azules de la piscina, están prácticamente igual cada año y casi no florecen.
Visto que esta parte ha ocupado bastante, el jardín de la piscina, el estanque y el arriate de al lado de los olivos los veremos en la tercera parte.